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Interstellar
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Interstellar

Un acercamiento filosófico

Quizá hoy tengamos entre manos una de las películas más brillantes que se han hecho en Hollywood en los últimos años, y no podría ser de otra forma que de la mano de Christopher Nolan. No soy muy dada ni a las películas de superhéroes, ni a las catastrofistas, y explico por qué: No hay que pensar que cada relato es inocente, y mucho menos viniendo de la mano del gran motor de ideología que es Estados Unidos, ya no sólo se consume dinero, sino que el dinero que deliberan está plagado de contenido ideológico, pensad en las grandes multinacionales casi monopolistas: Mcdonalds, Ford, Cocacola, Starbucks, el propio sistema de Estudios, todos ellos siguiendo la línea consumista y derrochadora, esconden detrás una visión del mundo muy clara: la capitalista. ¿Pero qué significa todo esto? Cuando Estados Unidos salió victorioso de la Segunda Guerra Mundial, desplegó todo su empeño en desarrollar una nueva carrera armamentística: El audiovisual (Cine y televisión), sabían a la perfección que si eran capaces de meterse dentro de los hogares de las familias, tendrían ya de por si la partida ganada. Un hecho muy significativo fue, la derrota de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam, pero cómo con la industria hollywoodiense consiguieron apaciguar las mentes y corazones de la población creando películas en las que Estados Unidos si ganaba la guerra (véase Acorralado (1982) o Apocalypse Now (1979)). Son capaces de hacernos creer lo que quieran que creamos.

Intento pensar en el por qué de tanto contenido de Marvel, tanta película sobre el fin del mundo, y sólo me viene una idea: Si pensamos en la estructura del capitalismo, dónde el derroche siempre te devuelve una bofetada de crack y crisis, si pensamos un poco más allá y es que éste sistema explota toda la materia prima, la tierra y los recursos naturales a una velocidad que da vértigo; es cierto: necesitamos estar preparados para el fin del mundo porque está a la vuelta de la esquina, ah pero no sin que antes nos salve un superhéroe cuyo escudo es la bandera estadounidense. No podría ser de otra forma.

Fotograma Interstellar-1

Fotograma Interstellar-1

No hace falta que cite estos ejercicios cinematográficos, todos podréis encontrar alguno. Aunque si cito un caso irrisorio, Transformers (2007), ¿el fin del mundo lo ganan los coches, especialmente un Ford Mustang? (para los que no lo saben, Ford, fue la primera empresa en crear la producción en cadena y con ello todo el sistema capitalista dando lugar a todo un concepto en la política norteamericana: el fordismo). ¿Paradójico o deliberado?

Nolan, sí, tiene el peso de la industria hollywoodiense-capitalista tras su espalda, se sustenta en ella. No vamos a engañarnos, la historia de Occidente es una historia de progreso y eso nos hace llegar donde hemos llegado, pero quizá se pasaron un poco con la ideología. El director, con su propio motor económico, nos ha puesto relatos sobre la mesa que duelen, que son una espina en la historia contemporánea del ser humano, o incluso del futuro. El Caballero oscuro (2008 y 2012) es ese magnífico film de superhéroes donde el reflejo de la sociedad y la mascarada va mucho más allá que un happy ending para tener contentos a los espectadores. Origen (2010), ya nos puso sobre la mesa una puerta hacia un nuevo mundo poco explorado: El de los sueños. Y con Interstellar abre la veda sin duda hacia el futuro, y hacia el universo.

Interstellar, me parece un relato cíclico propio del eterno retorno nietzscheano, pero que abre la ventana a una nueva variante: la cuarta dimensión. Nos hace partícipes de nuestra ignorancia y nos da donde más nos duele: el ego del ser humano, y el antropocentrismo vigente. Quizá una parábola no sólo sobre el futuro, sino sobre los inicios de nuestra sociedad: El error fue pensar que la tierra era nuestra (primera teoría contractualista de Rousseau “El primer hombre al que, tras haber cercado un terreno, se le ocurrió decir ‘Esto es mío’ y encontró a gentes lo bastante simples como para hacerles caso, fue el verdadero fundador de la Sociedad Civil”), y que el tiempo lo controlábamos nosotros. El tiempo por cierto, es ese monstruo contra el que batalla constantemente Nolan, desde Memento (2000) hasta Interstellar. Y aquí en éste film, viene detrás de esa metáfora del reloj que Cooper le da a Murph su hija y con el cual consigue salvar a la humanidad desde el más allá de la tercera dimensión. El tiempo, por cierto lineal, propio de la historia de Occidente, se pone en cuestión y parece que nos empezamos a dar cuenta de la ciclicidad de la realidad (gracias Nietzsche).

Fotograma Interstellar-2

Fotograma Interstellar-2

Ese tiempo cíclico o eterno retorno, ya se nos puso delante en la pantalla de la mano de Kubrik, un relato bastante parecido al de Interstellar, más psicodélico y que podríamos pensar al que Nolan trata de homenajear. Es 2001: Odisea hacia el espacio (1968).

En cuanto al tratamiento de la ideología, me parece muy interesante el momento en que Cooper está hablando con la profesora de su hija, y ella le menciona cómo El viaje a la luna con la Misión Apollo de Estados Unidos, no fue más que un montaje para que la URSS emplease toda su economía en tratar de llegar también al espacio y así gastar su dinero. Algo que queda ahí sutilmente dicho pero no afirmado. Cooper tripulante-ingeniero de la NASA, nos devuelve otra vez al universo, pero de nuevo sólo visto a través de una pantalla de cine.

La cuarta dimensión:

No puedo hacer balance de si el guión está tallado a la medida de las teorías sobre el universo, porque no tengo ni idea ni de física y mucho menos de física cuántica. Pero me parece una clave el haber pensado y habernos dejado con la boca abierta al introducir una cuarta dimensión que ponga de patas arriba toda nuestra realidad. Al fin y al cabo, estamos tan aferrados a una lógica que a lo mejor sólo tiene sentido a éste lado del sistema solar, tan seguros de nuestro ego y nuestra importancia en el universo, que no está de más que de vez en cuando nos hagamos pequeñitos frente a esa gran masa negra indescifrable, y hacia la que toda mente debería aspirar.

Fotograma Interstellar -3

Fotograma Interstellar -3

Brillante la estética, los planos, las actuaciones. Si Bullock y Clooney no pegaban ni con cola en Gravity, Anne Hathaway lo hace de maravilla y Matthew McConaughey está sobresaliente y se nota que está en lo mejor de su carrera.

 Y ya para terminar, con éste pequeño acercamiento a las casi tres horas de duración de Interstellar, y habiendo tratado de no spoilear demasiado; el film como éste análisis acaba con un happy ending abierto, propio de la filmografía de Nolan, y que no podría ser de otra forma, siempre nos deja la puerta abierta a otros mundos. Esta vez al de la imaginación.

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