Magazine

Esdrújula
, / 3 0

Esdrújula

COMPARTIR

Me he pasado la vida buscando una esdrújula que no lleve tilde
arrancando el césped compulsivamente
y observando las cosas extraordinarias que hacen los niños.

No estaré tildada
cuando me encuentres.
Porque yo no llevo tilde.

Y sin embargo bailo como una grulla mojada
despegando
alzando el vuelo en maremoto.
Aterrizando con el pecho en flor
al rojo vivo
y las mejillas preparadas.

Me tendrás que dar la mano
cuando me encuentres.

Y cuando lo hagas
le robaremos las tildes a las esdrújulas
para dárselas de comer a los patos
como lo harían dos niños en el parque.

Reiremos en los soportales
y comeremos todo aquello que lleve ajo y cilantro.
Nos inventaremos palabras
abecedarios
puede que incluso algún número
cuando me des la mano.

Los lunes serán los días para nuestro idioma secreto
en el que los silencios cuentan
como una palabra más.
También la risa

porque nos reiremos.

Nos reiremos como dos niños
que hacen cosas extraordinarias.

Los miércoles
si quieres
podemos hablar sólo con esdrújulas.
¡Se me ocurren tantas cosas!
tan hermosas
y perecederas como un mendrugo de pan
en las manos de una anciana.
Se me ocurren cientos de tubérculos inexplicables
como un tallo de jengibre
cambios
tan determinantes como una diéresis
y caprichosos
como una tilde.

Me tendrás que dar la mano
cuando me dejes.

Bailar conmigo muy despacio
alguna canción de los años cincuenta
y besarme en la herida
justo al lado del lunar.
Desatarme los cordones
y meterme en la cama como a los borrachos
antes de irte.
Traerme un vaso de leche caliente con miel
y acariciarme la frente de tortuga
una última vez.

Para que yo también
pueda irme.

Dejar un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.