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Intensidad es Vessels
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Intensidad es Vessels

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El quinteto de Leeds, uno de los principales valedores del Post-Rock Electrónico actual, dio una eminente muestra de poderío en vivo en la sala Siroco el pasado jueves 2 de noviembre.

La noche tardó en arrancar, en todos los sentidos. La puesta a punto final del concierto hizo que las puertas de Siroco abriesen con cierta demora. El público abarroto el espacio en escasos minutos pues llevaba tiempo agolpado en la puerta a la espera. Sobre las 22:30 el grupo británico hacía su aparición en el escenario y comenzaba el directo de manera tímida y sosegada. Oscuridad casi total en la sala, solo rota por la luz de la barra y pequeños destellos en el escenario. Aún no sabíamos que sería preludio de un implacable crecimiento evolutivo de todo el setlist. El directo de Vessels no solo creció en intensidad y ejecución a lo largo del concierto, también lo hizo visualmente. Las sorpresas estaban ocultas y según iba avanzando el show iban apareciendo por momentos nuevas iluminaciones en forma de Leds o estrobos que acompañaron a la perfección el desarrollo sónico del grupo.

En lo musical, comienzo oscuro que dio paso rápidamente a una de las piezas más reconocibles de ‘The Great Distraction’, reciente LP de los ingleses. Sonaba ‘Deflect the Light’, tal vez el registro más mainstream del grupo y que además no terminó de calentar lo suficiente al público pues la maquina todavía no estaba del todo engrasada. Debieron pasar unos 15 minutos de show para que Vessels comenzase a sonar al 100% de su capacidad, pero la espera mereció la pena. Los primeros pases por ‘Dilate’, anterior álbum (2015) dieron en la tecla. ‘Elliptic’ aportó a la sala la temperatura perfecta, el público ya estaba disfrutando, mientras sonó también ‘Echo In’. La ascensión continuaba su curso y llegaba a momentos de clímax con una interpretación de ‘Mobilise’ con rasgos de Punk y Techno a partes iguales, dando paso a su versión más preciada, la particular interpretación del ‘The Sky Was Pink’, obra original de Nathan Fake, que ofreció a sus seguidores el combustible que esperaban. La iluminación era hipnótica, la progresión musical más aún, y poco a poco, sin darnos cuenta fuimos agotando el concierto, hasta el punto de quedarnos todos con ganas de más. Ovación, gracias reiteradas del grupo y un pequeño bis para disfrute de todo el personal. Con ‘4AM’ cerraron el show de la manera más épica y emotiva posible. Irse con ganas de más está bien, mañana es viernes. Una reivindicación: ¡Queremos a Vessels en Sónar!

The Sky Was Pink:

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