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Un día en Lüneburg: comer y beber en el norte de Alemania
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Un día en Lüneburg: comer y beber en el norte de Alemania

Noviembre casi ha terminado y el frío empieza a ser un elemento más en la rutina de Lüneburg, un pequeño pueblo turístico alemán que, además de sus preciosas casitas, tiene otros dos atractivos. El primero de ellos, que antaño fue uno de los principales productores de sal de Alemania y como consecuencia se convirtió en uno de los pueblos más ricos… pero su arquitectura a día de hoy sufre las consecuencias de la extracción de sal en lo que llamamos “casas preñadas” o “torcidas” (algunas casas de Lüneburg ceden unos milímetros cada año). Por lo que desde luego no sufrió su arquitectura es por la II Guerra Mundial. Es uno de los pocos pueblos alemanes que no fue bombardeado y se conserva tal cual era. El único inconveniente es que escondieron muchas bombas bajo tierra y de vez en cuando hacen desalojos por unas horas para sacarlas.

El otro atractivo de Lüneburg es su enorme variedad de bares, restaurantes y cafés. Dicen que es la segunda ciudad de Europa con más bares por habitante, después de Madrid por supuesto. Y eso es lo que vamos a desgranar hoy aquí.

*Advertencia: este artículo está basado en algunas costumbres culinarias y hábitos observados durante un año en el área de Niedersachsen (Baja Sajonia), teniendo en cuenta que hay variaciones regionales de estilo de vida y gastronomía. Es además una selección hecha desde el gusto personal y que consiste en los sitios que recomendaría a cualquiera que visite Lüneburg. ¡Disfrutad!

POR LA MAÑANA…

La cultura alemana gira mucho en torno al pan, los dulces, tartas, bollos… Y es por eso que puedes encontrar panaderías y pastelerías (Bäckerei) casi en cada esquina. Muchas tienen al menos un par de sillas y mesas para poder desayunar o tomar un trozo de tarta y café o té hacia las 15:00 (la hora del Cafe und Kuchen, café y pastel). Ya recomendé el Franzbrötchen (algo así como un croissant que sabe a canela), pero en las Bäckerei tienen toda clase de pan con distintas harinas, con semillas… Y muchas clases de bollitos salados y dulces.

Pero otra cosa que les encanta y que suelen hacer los domingos en familia (aunque si tienen tiempo también lo hacen algunos días entre semana con amigos) es el brunch. Este famoso término inglés que define una comida algo así entre el desayuno y el almuerzo. Se come dulce y salado. Normalmente los domingos hacia las 11:30 la mesa familiar está llena de platos con embutido y queso, tarritos con miel, crema de chocolate, crema de cacahuete, cuencos con cereales y frutas y jarras de té y café. Una delicia para la vista y un almuerzo consistente que te deja sin hambre varias horas.

Anna’s Café

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Anna’s Café

Bruch en Anna´s Café

Brunch en Anna´s Café

Es el sitio más mono de Lüneburg, así sin más. Es un local hecho por y para el brunch, así como para tomar deliciosas tartas o pasteles. Todo está cuidado al mínimo detalle: manteles, servilletas, cucharitas, tazas, la presentación del brunch… Es una oda a lo cuco. Y la verdad es que todo lo que sirven está buenísimo.

Bäckerei Konditorei Hesse

Merece la pena pasarse para probar sus tartas o cualquier variedad de sus panes. Dicen que es la más antigua de Lüneburg.

UN CAFÉ POR LA TARDE

Hier & Heute

Este café situado en la plaza principal de Am Sande es perfecto para una parada por la tarde. Además de muchos tipos de café o té tienen pequeños snacks como muffins o cookies. No te vayas sin probar en spiced chai latte sentado junto a las ventanas que dan a la plaza.

Café Hirsch

Café del ciervo, traducido al castellano. Un lugar tranquilo y no demasiado conocido en el que tomar un café calentito. La atmósfera de sus dos pisos es bastante íntima y acogedora.

Café nº1

La carta de tés y cafés es muy variada y además sirven dulces como gofres o crépes. Si hace frío, cerca de la ventana puedes disfrutar de las vistas a la plaza …, y si el tiempo lo permite también puedes tomar algo en la terraza con una manta (las suelen poner en todas las silla de los locales cuando el frío empieza a llegar pero aún no es excesivo).

PUBS CON ENCANTO, TAMBIÉN PARA COMER

A diferencia de España, en Alemania se suele cenar entre las 18:00 y las 20:00. No es muy normal que cocinen cosas complicadas, suele más bien tomar pan con queso o embutido (por algo la cena solía llamarse Abendbrot, pan de la noche) o también con ensaladas a base de salsa de yogur con verduras frescas (pepino, zanahoria) o sopas ligeras. En cuanto a los estudiantes, es muy común que queden para cocinar juntos en los pisos de sus amigos.

Este horario suena bastante extraño, pero teniendo en cuenta que en invierno anochece entre 16:00 y 16:30 al final la costumbre gana. El almuerzo suele tomarse entre 12:00 y 13:00 y suele ser bastante más pesado para aguantar el resto del día.

Mälzer

Por dentro es el típico pub/restaurante alemán: todo de madera oscura. Destilan su propia cerveza y preparan uno de los mejores (y más grandes) almuerzos de Lüneburg. La hamburguesa y la currywurst (típica salchicha alargada con especias ligeramente picantes) son un must…y son enormes. No entres hasta que no tengas mucha hambre…

Pons

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Pons

Tanto café como vino sientan genial ante la chimenea caliente de Pons

Tanto café como vino sientan genial ante la chimenea caliente de Pons

No voy a ser imparcial con Pons: es mi sitio preferido de Lüneburg. Y no solo porque es el pub más antiguo, sino porque es uno de los sitios más agradables que conozco. Si hace mucho frío, la chimenea está siempre encendida y puedes disfrutar de una buena weizen (cerveza de trigo) en un sofá junto al fuego. Tienen algunos platos sencillos pero muy ricos que te solucionarán la cena. También es posible pedir algunas cervezas raras que, si eres valiente, vale la pena probar. Como una weizen con sabor a plátano.

FIN DE FIESTA

Muchos pubs entre semana cierran sus puertas hacia las 22:00. Esto significa que a partir de las 21:45 ya no se admite la entrada a más clientes. A excepción de algunos bares más orientados a un público más juvenil, esta es la norma en Lüneburg. La hora normal para entrar a un pub de fiesta suele ser las 23:00, con lo que la retirada a casa no suele ser más tarde de las 3:00 o 4:00 de la madrugada. Aunque algunos abren sus puertas hasta más tarde, en general los miércoles (día universitario de fiesta).

Pesel

Su nombre lo dice todo "Musik Keller": sótano musical.

Su nombre lo dice todo “Musik Keller”: sótano musical.

Pub de culto por excelencia. No sólo por su decoración bizarra sino también por sus famosas noches de los miércoles en las que beber es barato y la música suena hasta altas horas de la noche. El único inconveniente es que siempre está lleno de gente…

September

"Bienvenidos a September: comer y beber en los dos pisos".

“Bienvenidos a September: comer y beber en los dos pisos”.

Famoso por su Mitternachtpizza (pizza a media noche). Perfecto para un alto en el camino si el hambre acecha en medio de la fiesta. Hasta las 00.00 hay una oferta especial que se traduce en pizzas por entre 3 y 5 euros. También es un lugar agradable para tomar una cerveza de vez en cuando.

Tir Ná Nog Irish Pub

Tras quemarse el local original el año pasado, pensábamos que nos quedaríamos sin una de las claves de la noche en Lüneburg: el karaoke del Irish Pub. Su nueva localización en el centro también hace más accesible disfrutar de una Guiness o darlo todo en el escenario.

Hausbar

El pub universitario por excelencia. Bueno, bonito, barato. Si vas cualquier día de la semana, es muy normal ver a universitarios bebiendo Astra (cerveza pils peleona y amarga destilada en Hamburgo), Fritzkola (refresco de cola biológico, fabricado también en Hamburgo) o chupitos de Mexikaner (una mezcla de vodka, salsa de tomate y tabasco, algo picante). Es muy frecuente ver a grupos de jóvene jugando al futbolín o viendo partidos de fútbol. Casi todos los domingos se proyecta un capítulo de Tatort, la serie policíaca más famosa en Alemania. Los domingos en este país no se hace absolutamente nada más que tomar el brunch por la mañana, pasear y ver Tatort a las 20:15.

¿RESTAURANTES? DIFÍCIL ELEGIR

Pero muy difícil. Y es que es lo que tiene ser un pueblo turístico, que las posibilidades gastronómicas se multiplican. Hay kebabs a montones (personalmente, y tras haber probado en varios sitios, recomiendo el de Pamukkale) tanto en Lüneburg como en Alemania por norma general. Pero también hay muchísimos restaurantes italianos, algunos griegos y varios asiáticos. Y… sí, también hay bastantes restaurantes españoles, o que pretenden ser españoles. A los alemanes les gusta mucho España y todos están familiarizados con nuestras tapas, paella y tortilla de patata.

Y esto es sólo una pequeña muestra de todo lo que Lüneburg puede ofrecer. En definitiva, un pueblo lleno de posibilidades gastronómicas o de vida nocturna para casi cualquier tipo de plan.

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